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Palomino posando para la foto |
El otro día fui a una conferencia sobre restauración de pergaminos, y me encontré con otra charla que no me esperaba. En esa otra charla, una restauradora, sin venir a cuento, comentó que ella compartía sus conocimientos porque era una profesional, no como los artesanos, que se los guardaban para ellos. En oficios como éste de la encuadernación y la restauración, donde se han empezado a estudiar por un sistema reglado por la Universidad, hay ciertos "titulados" que se reivindican menospreciando a aquellos que, aún habiendo trabajado toda su vida en ese ámbito, no disponen del papel que los certifique como especialistas. Me ha pasado en otros ámbitos como la actuación y la escritura, y siempre siento que se trata de una cuestión de sentimiento de inferioridad del "reglado" frente al no titulado. Ya he discutido alguna vez con supuestos "artistas" la diferencia que ellos hacen entre artista/artesano. Yo lo tengo muy claro: un artesano es el que repite una enseñanza sin variarla, y un artista es el que aprende la enseñanza y evoluciona sobre ella, aportando algo propio a sus creaciones. De esta forma, un titulado en Bellas Artes será artesano toda su vida si no hace más que seguir las instrucciones que le han dado en la carrera, mientras que un señor que repuja cuero porque así se lo enseñó su padre en el en salón de su casa es un artista en el momento que coge esa enseñanza y busca su forma particular de expresarse por medio de ella. Cualquier otra distinción, ya sea económica o de título, son un mero autoconvencimiento de que el dinero que hemos pagado por estudiar la carrera tiene un sentido. Ah, por cierto, además de artistas/artesanos, existen los mierdecillas, que son aquellos que intentan venderte la moto sobre lo bueno que es su trabajo, y te enseñan una
porca miseria que ni tiene maestría artesanal, ni alma artística. Esos, sencillamente, no son nada.
Todo este preámbulo viene a cuento porque hoy voy a hablar de Antolín Palomino, uno de los más importantes encuadernadores de la segunda mitad del siglo XX en España. ¿Era Palomino un artista o un artesano? ¿Compartía sus conocimientos o no?