LA ENCUADERNACIÓN CON HOJAS QUE SE QUITAN Y SE PONEN (LOS CONECTORES)

Encuadernación con cuerda y pinzas
pequeñas sujetando las hojas
Encuadernación con gomas y muesca
Podemos dividir las encuadernaciones en dos grandes tipos: las que tienen las hojas fijas, y las que tienen hojas removibles, es decir, que se pueden quitar y poner las hojas. En medio, existen los productos que podemos añadir a una encuadernación normal para quitarle y ponerle hojas (mira la entrada que he escrito sobre ello). A estos elementos que sirven para unir hojas yo los denomino "conectores". No suelen estar bien vistos en el mundo de la encuadernación cosida, que menosprecia esta forma "menor" de unir las hojas. Sin embargo, la encuadernación se basa en una "utilidad" de su estructura, por lo que, en muchos casos, tendremos que hacer uso de ellos para conseguir encuadernaciones con hojas de quita y pon. Mi experiencia encuadernando cartas para restaurante es que muchas veces he tenido que hacer uso de ellos.
Hay varios tipos de conectores que nos van a servir para encuadernar, algunos más conocidos que otros. Cada uno tiene sus pros y sus contras, y no todos sirven para lo mismo.


LAS ANILLAS
Anillas cuadradas
Anillas mixtas
Quizá la encuadernación de hojas removibles más conocida sea la carpeta de anillas. Las anillas pueden venir sueltas o formando un "mecanismo de anillas". Estos mecanismos, a su vez, se subdividen por tipo de anillas: redondas, cuadradas, mixtas y anilla de palanca. Cada una de ellas tiene una utilidad diferente.
Anillas de palanca, con comprensor
Las anillas redondas te permiten pasar las hojas con facilidad, mientras que las cuadradas colocan las hojas en una misma línea, por lo que puedes tener un índice recto en el frente con el que llegar antes a los temas, aunque las hojas se pasan con dificultad. En el caso de las anillas mixtas, la mitad es recta para permitir tener ese frente recto donde colocar señaladores, mientras que la otra mitad es curva para dejar que las hojas se pasen con facilidad. Y las anillas de palanca sirven para guardar grandes cantidades de hojas. En estos se pueden colocar "comprensores", que sirven para mantener las hojas juntas por presión. Así pues, unas anillas de palanca serían una buena opción para un archivo, mientras que deberíamos elegir unas anillas redondas para un álbum de fotos (que vayamos a ver), por ejemplo.
Mecanismos para anillas redondas,
con distinto número de anillas, tamaño
y distribución de las anillas
Carpeta de anillas con abertura
en la portada para las anillas
Cuando escogemos el mecanismo tenemos que tener en cuenta, también, el tamaño de la hoja que vamos a colocar en él, y el número de agujeros que tiene dicha hoja. Lo más corriente es encontrarnos en el mercado carpetas de cuatro anillas (redondas) para DINA4, pero existen otras opciones, con más o menos anillas, distribuidas juntas o por separado.
El mecanismo se puede colocar en el interior de la contraportada, o en el interior del lomo, y la portada puede ser cerrada o con aberturas para dejar pasar las anillas.
Libreta con anillas sueltas que
pasan por agujeros en el lomo
Libreta con anillas sueltas que rodean
todo el lomo y entran por el frente
de las tapas
En cuanto a las anillas sueltas, las vamos a encontrar vendiéndose con distintos diámetros. Hay que tener en cuenta que las anillas sueltas sujetan tanto las hojas como las tapas, así que hay que saber cuánto material va a entrar dentro de dichas anillas y cuánta distancia hay entre el agujero abierto en la tapa y el lateral de la tapa. Estas dos medidas nos darán el diámetro de la anilla que necesitamos en cada encuadernación. Así que, antes de comprarnos unas anillas deberemos tener en cuenta los materiales de la encuadernación, el número de hojas que irá en su interior, y el estilo de encuadernación.
Esto último es importante porque no siempre vamos a colocar las anillas igual. Las anillas, al ir sueltas, son un elemento muy versátil, que puede colocarse de varias formas. En una encuadernación con tapas, por ejemplo, las podemos hacer pasar por el frente de las tapas o por agujeros abiertos en el lomo. También podemos hacer una encuadernación sólo con una base rígida, o con una sola anilla sujetando las hojas desde una esquina.
Por último, existen anillas de metal o de plástico. Las de plástico son mucho menos resistentes, y también deberemos fijarnos en el grosor de la anilla (cuanto más finas, más débiles). No vamos a encontrar muchos colores de anillas (las de colores suelen ser de plástico de poca calidad), así que dar con unas de un tono bronce, por ejemplo, es casi una especie de milagro.


LAS GOMAS
La encuadernación de cuatro agujeros,
vista desde dentro
Encuadernación con goma en el lomo
y cuatro agujeros
De nuevo un conector que solemos ver pero que no le damos demasiada importancia. No obstante, es un conector versátil con el que podremos realizar múltiples encuadernaciones. Por de pronto, podemos dividir los estilos entre encuadernaciones verticales en el lomo, verticales en la tapa, y horizontales. Las más conocidas son las que tienen dos agujeros y la goma pasando por el interior del lomo. Si no queremos que los terminales de las gomas (que suelen ser horrorosos) queden a la vista, por fuera del lomo, podemos hacer un diseño con cuatro agujeros, que esconde los conectores en la zona interior del lomo, dejando en el exterior dos pequeñas zonas visibles de la goma.
Midori abierto y cerrado

Midori sin hojas, donde se pueden
ver las gomas internas
De este tipo de encuadernaciones con goma en el lomo, hoy en día la más conocida es el cuaderno de viaje japonés conocido como Midori. Se suele hacer con una sola goma en el lomo, aunque he visto versiones con más de una. Es una encuadernación versátil y sencilla, con tapas flexibles de cuero, que nos permite introducir un número considerable de hojas. El Midori es uno de esos extraños casos de una encuadernación que, si la hacen los japoneses, parece maravillosa, pero que si tú haces una encuadernación de tapa rígida con gomas, la gente lo mira con cara de asco (aquí se suele asociar con cartas de restaurante de poca calidad).
Goma redonda, en vertical,
sobre una tapa posterior

Goma plana, en horizontal, sobre
una sola tapa posterior
Las gomas también se pueden colocar en las tapas, ya sea en formato horizontal como en vertical. Además, nos sirven para encuadernar con pliegos (como hemos visto) o con hojas sueltas. Pueden ir con tapas, o con una sola tapa posterior, y podremos elegir entre goma redonda o goma plana; pasarla a través de un agujero, o ajustarla dentro de una muesca en el lateral de la tapa. La goma no es un material duradero, y termina estropeando la hoja que sujeta pero, en encuadernaciones que durarán pocos años (como las de un restaurante) es una solución que nos aporta mucha libertad a la hora de escoger una estructura y un diseño.
Goma con un palo

Goma con un clip
Una última forma de aprovechar las gomas es unirlas a un elemento externo, que se puede quitar y poner y sirve para sujetar la goma. En las fotografías puedes ver una goma sujeta con un palo y otra con un clip, que son dos estilos que veremos en unos meses, en el curso online de "Encuadernaciones sencillas para pequeños artistas". La estructura es la misma, con dos agujeros por los que pasar la goma y otro elemento para sujetarla.

CUERDAS, CINTAS, CORDONES
Encuadernación con tira de cuero

Encuadernación con cinta y compresor
Una encuadernación semejante a las gomas la podemos conseguir con cuerdas, cintas y demás cordones. Sin embargo, no todo tipo de cintas nos van a servir. El mayor problema que vamos a encontrar es si usamos cintas con algún componente plástico que las vuelva resbaladizas. Piensa que la forma de sujetar este conector va a ser por medio de lazadas o nudos y que, si estos quedan flojos, toda la encuadernación quedará floja y terminará por desarmarse. Como iremos viendo con otros elementos, la cuerda puede atravesar las dos tapas de la encuadernación o una de ellas con una compresor puesto encima. En estos dos ejemplos las hojas se sujetan desde el frente. En cuanto a la sujeción de pliegos desde el lomo, antiguamente (muy años 60) era muy común ver cordones sujetando los pliegos en una carta de restaurante.

LOS TORNILLOS
Un tornillo y abertura en abanico

Dos tornillos y abertura frontal
Otro gran clásico de este tipo de encuadernaciones. Aquí en el blog, puedes ver la entrada donde explico cómo hago un álbum en madera. Básicamente, podemos dividir estas encuadernaciones entre las que tienen una abertura frontal, y las de abertura horizontal o en abanico. Lo más común es ver los álbumes con dos o más tornillos en el frente de las tapas, pero con un solo tornillo se realizan aberturas en abanico (como, por ejemplo, en un muestrario de Pantone o de telas).
Tornillos en el interior de unas tapas,
con una bisagra de piano

Tornillos escondidos por solapas en el
interior de las tapas
En cuanto a las encuadernaciones con abertura frontal, los tornillos pueden quedar a la vista por fuera, o esconderse en el interior de las tapas. En este segundo estilo, con los tornillos ocultos, se suelen poner unas solapas en el interior de la tapa. Sin embargo, también existe un segundo estilo, mucho más desconocido, donde lo que se utiliza son unas bisagras de piano a las que se le han abierto los agujeros para los tornillos.
Tornillos de distintos anchos
Tornillo con palometa
Vamos a encontrarnos con tornillos metálicos o de plástico y, como siempre, los de plástico serán de menor calidad y consistencia. También vamos a dar con el problema de los colores, ya que los metálicos suelen hacerse solamente en dorado y plata. Además, a la hora de escoger los tornillos, deberemos tener en cuenta el número de hojas que van a ir en la encuadernación (para elegir la altura del tornillo adecuada). Hay unos tamaños de tornillo muy fijos y las hojas deben encajar por completo en la medida escogida, así que hay que tener mucho cuidado a la hora de saber el grosor de nuestra encuadernación. Los vamos a encontrar citados como tornillos de encuadernación o "machiembrados". Pero no siempre tenemos que escoger este tipo de tornillos. A veces, podemos utilizar un tornillo normal con una palometa, por ejemplo, si son hojas que no importen que se estropeen (ya que se rozarán con los laterales de un tornillo normal).
Tornillos en un lateral, en una
encuadernación estilo japonés

Tornillos en la zona de cabeza,
con compresor,
en una encuadernación con tapa
Los tornillos no siempre tiene que ir en el lateral cercano al lomo de la encuadernación, también se pueden ubicar cerca de la cabeza. Además, a estos tornillos si van sujetos a una sola de las tapas, les podemos colocar un "compresor", una pequeña pieza que comprime las hojas por encima. En este caso, podemos dejar este compresor a la vista (abriendo un espacio en la tapa delantera) o dejarlo tapado. Este compresor lo podemos colocar en horizontal, la zona de cabeza de la tapa posterior, o en vertical, en paralelo al lomo y cerca de él. Son estilos que se ven mucho menos que los tornillos atravesando toda la encuadernación, pero que también son útiles y estéticos.

ENCUADERNADORES
Encuadernadores, con un
detalle en arpillera
Encuadernadores en la tapa frontal
de una encuadernación japonesa
Hay varias formas de llamarlos. Son como tachuelas, pero con dos patas que se abren para sujetarlos. Hoy en día se venden unos dorados que a mí me parecen horrorosos. Por eso suelo buscar encuadernadores antiguos, de color bronce. El mayor problema que les encuentro es que no sirven para hojas que se deban quitar y poner a menudo, ya que las patas se rompen fácilmente. En cuanto a las encuadernaciones, se pueden colocar en una sola tapa, o atravesando toda la encuadernación desde el frente, como si fueran tornillos.

EL FASTENER
Fastener de plástico

Fastener de metal
Otro conector que se vincula solamente con carpetas de muy poca calidad. Suele ir colocado en la zona interior de la carpeta, ya sea en horizontal o en vertical (aunque lo más común es verlo en vertical). Se realizan en metal o en plástico. Yo, la única pega que le pongo es que siempre lo venden en un mismo diseño de aspecto horroroso. Lo que tiendo a hacer es colocarle una especie de "funda" para taparlo lo máximo posible.

LAS PINZAS
Pinza en una encuadernación
belga, con tapa fronta

Pinza sobre una sola tapa
Algo que también estamos muy acostumbrados a ver, y a lo que no le damos mucha importancia. Lo más común es ver una pinza colocada sobre una tapa, en la zona superior, con o sin tapa delantera. Las pinzas sirven para sujetar unas pocas hojas sueltas, por lo que es común en cartas de restaurante. Si le ponemos una tapa frontal deberemos abrir una agujero en ella para dejar espacio para la pinza, que suelen ser voluminosas (pero, ya has visto el ejemplo del comienzo, con una cuerda y pinzas pequeñitas cogiendo las hojas). Hay muy pocas pinzas a la venta, por lo que es complicado dar con alguna de cierta belleza.
Encuadernación con pinza en el lomo

Interior de la encuadernación, donde
se ve la pinza que sujeta los papeles
Una variante poco conocida es la que forma parte del lomo de la encuadernación. Se venden las carpetas ya hechas, y no el conector por separado, así que, más que encuadernar con ellas, deberemos cambiar los materiales que recubren la carpeta original. A mí me parece una encuadernación de aspecto muy "limpio", ya que no se ve el conector por ninguna parte. La única pega que le puedo encontrar es que, al quitar y poner las hojas, las tapas se pueden mover algo hacia arriba o hacia abajo, y una vez se me quejó un cliente porque las tapas no quedaran alineadas. Lo que hay que hacer para arreglarlo es abrir un poco la pinza y tirar de la tapa hacia arriba para recolocarla en su lugar.
Y hasta aquí los conectores que yo conozco y uso en encuadernaciones que me permitan quitar y poner hojas. Si sabes de alguno más, no dudes en comunicárnoslo para que lo añadamos.
¡Un saludo desde Asturias!


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