EL ROLLO: DE LA ÉPOCA PRE-ENCUADERNACION A LA ERA DIGITAL

Rollo en fresco de Pompeya
Antes de la aparición del libro encuadernado (es decir, el formado por pliegos que van cosidos entre sí), el rollo era el formato elegido para conservar los escritos. Durante muchos siglos fue el formato por excelencia pero, con la aparición de los códices encuadernados en el siglo I, empezó a perder su reinado, hasta volverse minoritario a partir del siglo V (al respecto, véase el artículo de Gonzalo, "El tránsito del rollo al códice"). A pesar de esto, no llegó a desaparecer del todo y, sin que nos demos mucha cuenta, aún hoy en día pervive en nuestro mundo digital.
En esta época, en el que el libro encuadernado compite con este  nuevo formato digital, es bueno volver los ojos al pasado para comprender que los formatos no son verdades inamovibles, y que la sociedad se acostumbra y perfecciona el nuevo formato, convirtiendo al antiguo en algo minoritario, para ciertos usos especiales.


Partes de un pergamino
 Pero empecemos la historia por el principio. Desde que el ser humano empezó a escribir, fue probando distintos formatos sobre los que realizar la escritura. Se conservan antiguas escrituras sobre materiales rígidos (piedra, metal, cerámica), pero será el material flexible el que terminará ganando esta batalla, por su facilidad de uso, poco peso y facilidad de almacenaje y transporte. Este primer material flexible fue el papiro, unas hojas que se formaban en el antiguo Egipto, cruzando tiras horizontales y verticales de la planta del papiro. A las tiras se las denominaba "philyrae".
Estas hojas se pegaban unas con otras y, como eran tan largas, se enrollaban para su conservación y manejo. Por eso se las conoció como "rollos". Estos rollos estaban formados por distintas partes. Siguiendo la ilustración (pongo la forma de denominarlo tanto en latín como en griego):
A: Plágula, Kollema. La hoja, que se pegaba a otras. Los romanos llamaban a las hojas de papiro "charta", que en castellano quedó para denominar a las "cartas", es decir, hojas en donde se escribe para mandar a distancia. También "cartel", hoja de gran tamaño donde se pone un texto o imagen informativa que se mostrará abierta (sobre una pared). En italiano siguió teniendo (hasta el día de hoy) el sentido de "papel".
B: Protocollo o Protokollón.  La hoja que va en primer lugar, y que podía autentificar el texto. La palabra se conserva en castellano como "protocolo", pero con un sentido de escrito legal. En los rollos latinos, podía ir consignado el titulo de la obra o su autor tras la frase "incipit liber...". Al otro lado del rollo estaba la última hoja o Eskhatokóllion. En los rollos latinos podemos encontrarnos con la frase "explicitus est liber" (el libro se ha desenrollado). En los códices se conservaron estas dos fórmulas al comienzo y al final de los manuscritos, muchas veces como "íncipit" y "explicitit".
Explicit de Las Etimologías de San Isidoro (códice del s. X), Real Academia de la Historia
C: Cara posterior de la hoja. En los rollos de papiro estaba formada por las tiras en vertical. Esto se hacía así porque era más complicado escribir en horizontal atravesando estas tiras (con subidas y bajadas por la superficie.
D: Cara interior de la hoja. En los rollos de papiro llevaba las tiras horizontales, que eran una mejir superficie sobre la que escribir,
E: Collesis. Unión entre las dos hojas.
F: Cornua. Cuernos, zona de sujeción del umbilucus, por donde se podía coger el rollo. En las imágenes antiguas no se suelen observar, así que puede ser que fueran un añadido posterior o que sólo se usasen en grandes rollos que no se transportaban (como ocurre con la Torah o las crónicas medievales). Estas sujeciones podía ir muy adornadas, con marfil, metales preciosos, o hueso.
G: Umbilicus, Omphalós, Onfalós: Varilla sobre la que se enrollaba el rollo, que iba pegada en la última hoja. Como la varilla queda oculta por la hoja, es complicado distinguirla en pinturas o estatuas.
El morfema griego "koll" que vemos en alguna de estas palabras, se refiere al pegamento (la "cola", que se sigue diciendo hoy en día en castellano) con el que se pegaban las hojas. De tal forma, el "proto-kollón" era lo que existía "antes de la cola", la "koll-esis" era la zona pegada entre las hojas, o la "koll-ema" era la hoja pegada.
Además estaba el "Frontes" (los cantos pulidos de las hojas, que eran cortados de forma paralela y pulidos con piedra pómez); el Titulus o Syllibus, sillubos, sittubos (una etiqueta que iba colgando y donde se ponía el título, de donde procede el nombre en castellano.  Iba colgando en uno de los extremos, que es el que se dejaba a la vista para poder ser fácilmente consultado); la Toga o Dipthera (o funda de cuero); o el Lora (el cierre de cuerda o tira de cuero).
Todo el conjunto, el rollo, se denominaba "kilindros" en Grecia y "volumen" en Roma. "Volumen" significaba "lo que da vueltas sobre sí", y "kilindros" también se refería a la forma circular del rollo. La forma de enrollarlo siempre sería con las hojas dobladas hacia adentro.

Hombre leyendo, enrollando a la izquierda
El rollo se dividía en dos tipos de formatos: los de lectura horizontal (conocidos como "volumen") y los de lectura en horizontal (denominados "rotulus" o "transversa charta"). Ambas palabras han pasado al castellano: la primera para nombrar a los distintos tomos en los que se divide una obra, y el otro como sinónimo de cartel escrito. Son comunes en los rollos greco-latinos.
El rollo de formato horizontal tenía la escritura dividida en páginas, con los textos escritos ocupando cada una de estas páginas. Se leían enrollando lo ya leído en la mano izquierda.En cambio, el los rollos de formato vertical, el texto ocupaba una sola columna, y se iba enrollando arriba el texto ya leído. Los podemos encontrar, por ejemplo, en rollos etíopes. Cuando se terminaba de leer cualquiera de  estos dos formatos, el rollo se debía "rebobinar" hasta llegar a la forma en la que se encontraba enrollado en un principio.
Ni el ancho ni el largo de los manuscritos era siempre el mismo. El largo de la hoja dependía del texto que debía contener. Sí se observa, en las ilustraciones y estatuas antiguas, un intento porque los rollos tengan una altura semejante cuando se encuentran enrollados. De esta forma se podían conservar en mejores circunstancias en las bibliotecas donde se guardaban o cajas donde se transportaban. Las medidas podían estar también vinculadas a lugares o épocas, aunque todavía los estudios de "papirología" no han hecho una investigación conjunta de todos los restos dispersos y fragmentados que existen.
El texto se escribía siguiendo las tiras horizontales de dentro de las hojas de papiro y, en los rollos latinos, el ancho de esas líneas (en volúmenes) formaban "selides" (columnas) de un ancho particular y un número concreto de líneas (stíkhoi, versus). Las líneas se calculaban en base al hexámetro homérico, y ocupaban unas 18 sílabas (unas 34-38 letras). Hoy en día, en castellano seguimos denominando "verso" a cada una de las líneas de un poema, aunque ya no se ajusta a estas antiguas medidas, y separamos el poema en versos (líneas) que deben rimar entre sí.
Codex Manesse, s. XIV
Escriba egipcio, Louvre
Los textos los escribían los escribas.La imagen más reconocible de un escriba es la del egipcio sentado, que se conserva en el Museo del Louvre, y que pertenece al 2600-2350 a.C.. Siempre me llamó la atención la profesionalidad que transmitía: la espalda recta, la mirada atenta, la mano a punto de escribir. Toda la actitud contrasta con la incomodidad de escribir sobre las piernas. En la ilustración del Codex Manesse, ya en la Edad Media, observamos dos tipos arcaizantes de escribas: a la izquierda sobre una tablilla de cera, y a la derecha sobre un rollo. En este caso, el escriba también escribe con el rollo
sobre el regazo, pero ya no lo tiene enrollado, como el egipcio.
Jean Milot en su escritorio, por Jean le Tevarnier, s. XV
En este mismo manuscrito existe otra imagen con un escriba con un códice; ignoro el significado que le quiso dar el autor a esta variedad de escribas (divididos entre antiguos y modernos), aunque me llama la atención en que los personajes de la forma antigua son mujeres, y de la nueva hombres. Más complejo es el método de escritura que se reproduce en el mosaico bizantino del siglo XIV, donde el escriba permanece de pie mientras escribe sobre el rollo.Otro escriba medieval (ya un copista en un monasterio) se aprovecha del atril de escritura para escribir sobre un rótulo (en una época donde casi todo lo que le rodea ya son códices).
 
María y José son registrados para el censo, mosaico bizantino, 1315

Fresco en la villa de los misterios, Pompeya
Fresco, Pompeya
La forma en que se leían los rollos tampoco está muy estudiada. Las imágenes antiguas han conservado posturas muy diversas, desde lectura con una mano o con dos, sentado o de pie, dejando las hojas sueltas y colgantes, o bien tensas... Así, por ejemplo, si nos fijamos en dos frescos de Pompeya, que pertenecen al mismo tiempo y lugar, tenemos dos personas leyendo un rollo en horizontal: la mujer lo hace abriendo mucho la zona central, dejando que cuelgue mucho por el centro, mientras que la niña sujeta el papiro casi con miedo, muy tenso, en lo que parece una enseñanza de lectura, con su madre observándola de cerca.
Reconstrucción de la biblioteca de Herculano
Pequeño gabinete de rollos
Los rollos se conservaban en la Theka ("caja"), que formaba la "bibliotheke". De ahí derivó nuestra "biblio-teca", el lugar donde se guardan los libros.La biblioteca antigua mejor conservada que ha llegado hasta nosotros es la de la llamada "villa de los papiros", una gigantesca villa que quedó sepultada durante la erupción del Vesubio, y que tenía una biblioteca de unos 2000 papiros. Cuando llegó la primera oleada de calor o gas caliente, los papiros estaban en cajas, recogidos para ser transportados. En realidad, la bilioteca constaba de estantes, donde se almacenarían los papiros en horizontal, pero pocas veces iba a ser asi de grande. En realidad, la mayoría de los que se pudieran permitir el leer rollos, tendría un pequeño gabinete para guardarlos (como en la otra imagen).
Vergilius Romanus, s. VI
Por contra, se almacenaban en vertical para transportarse o guardarse en la "Capsa" o Scrinium, que era una caja circular, con tapa, donde cabían varios rollos. Una obra grande podía estar formada por varios rollos, incluso 20. Así que, si se quería viajar con varias obras, implicaría viajar con varias cajas. La capsa tenía una cinta en uno de los laterales, por donde se cogía.
No fue la única forma de guardar los
Estuches de oro para papiros
papiros, hay que recordar que los manuscritos del Mar Muerto se metieron en vasijas y algunos tenían una cobertura de lino, y que también pudieron tener coberturas de piel. Incluso, los rollos de mayor valor debieron de tener coberturas ricas, como los estuches de oro, egipcios, que hoy en día se conservan en el Museo del Louve.
Mientras se usó el papiro, que era un material bastante delicado, los rollos se escribieron por una sola cara de las hojas. Sin embargo, el uso del pergamino facilitó que los rollos se pudieran aprovechar por ambas caras. Este uso por ambas caras lo podemos encontrar, por ejemplo, en el "pregón pascual" (véase más abajo).
Reconstrucción del rollo de La Odisea por Weitzmann
Existieron rollos escritos, y otros también iluminados, es decir, con ilustraciones. Hay muy poca información sobre cómo era, realmente, el aspecto de los rollos griegos y romanos. Weitzmann (en su recomendable libro: El rollo y el códice : un estudio del origen y el método de la iluminación de textos) reconstruye cómo sería el rollo originario de La Odisea, donde se combinaría texto e imágenes. El problema de estas reconstrucciones de Weitzmann es que se basan en su búsqueda de un "arquetipo perdido", una perfección de la que no hay constancia. Pero es fácil de entender que, con el cambio de formato, se tuvo que producir un cambio en la distribución de los textos e imágenes que lo acompañaban. Como ejemplo de rico libro iluminado en Egipto tenemos el "Libro de los muertos" y, en los papiros greco-romanos tenemos el "Papiro de Artemidoro" o el "Rotulus Vaticanus" (una copia del s. V).
- El libro de los muertos: Un rollo mortuorio egipcio, que acompañaba al muerto al más allá. Era un rollo caro, que únicamente se podían permitir los más pudientes. Sus imágenes imitan la distribución de cómo se escribía y dibujaba en las paredes de las pirámides (los conocidos como "textos de las pirámides") y en los sarcófagos ("textos de los sarcófagos") (Véase la wikipedia).
Papiro de Hunefer (ca. 1275 a. C.).
 - Papiro de Artemidoro: Se trata de un rollo con supuestas imágenes de la parte sur de España. La leyenda cuenta que se encontró formando parte del papel con el que habían hecho una máscara mortuoria de una momia. Y hablo de leyenda porque su estudio aún está empezando, y una de las teorías es que se trata de una falsificación. Yo no sé dónde encuentran el problema, ya que no es el único plano de la época que existe. También tenemos el conocido cono "papiro de las minas", el primer mapa topográfico que se conserva con datos geográficos y geológicos de unas minas cerca del Mar Muerto, con distintos colores que marcan el tipo de mineral que se haya en cada sitio (ver wikipedia).
Papiro de las minas

- Joshua's roll:
JRollo de Josué, s. X, Biblioteca del Vaticano
Un rollo iluminado que se separa de todo lo conocido, es el Rollo de Josué, un manuscrito bizantino tardío, del s. X, que se enrosca al revés (las hojas se doblan hacia adentro, y que está formado por grandes imágenes que ocupan todo el área, con textos a sus pies. El manuscrito está incompleto, y trata del Libro de Josué, que está en la Biblia. La forma de ubicar las imágenes en el manucrito imitan la disposición de un friso continuo que va pasando por delante de nuestros ojos (como hemos visto en el El libro de los muertos egipcios). Algunos piensan que es copia de un rollo más antiguo, y otros opinan que es completamente original.
Rollo de Josué
Como ya digo, no todos los rollos eran iguales. Otros ejemplos serían:

- Tómos synkollésimos: Rollo formado por escritos de distintas procedencias. Los vamos a encontrar, con el paso del tiempo, en los "rollos procesales" o que intentaban guardar distintos documentos unidos.
El rollo más largo que se conserva de los manuscritos del Mar Muerto
- Los manuscritos del Mar Muerto:  Rollos mayoritariamente bíblicos (aunque también tienen temas de astronomía, calendarios...), sin imágenes, que se encontraron enrollados y atados, algunos protegidos con telas de lino, metidos en vasijas. Es uno de esos casos donde, la importancia de los textos, relega las importancias sobre el soporte donde están escritos. Si quieres saber más sobre ellos, puedes leer la entrada que he escrito en este blog sobre ellos.
- Rollo dramático: El que usarían los actores, con su papel por separado rollos griegos. No sabemos si se usó de tal forma en la antigüedad, pero fue uso común
posteriormente que cada actor escribiese aparte su papel para estudiarlo (son los llamados "papeles de actor"). Se supone que estos papeles deberían ser de pequeño formato, para ser más fáciles de usar que toda la obra dramática. Su uso común ha quedado plasmado en la etimología ya que, gracias al uso de estos rollos con el papel del actor, en francés se usó la palabra "rol", que se refería al personaje que tenía que representar el actor y que, hoy en día, ha pasado a cualquier ámbito. Podemos encontrar imágenes de rollos junto a la musa Thalía, pero no sabemos si representaría el papel de un solo actor o la copia de toda la obra.
Musa Clio en la Domus Philologiae
- Rollo de historia: Debían de ser rollos en los que tenía que entrar mucha información y que, por la amplitud de las obras, se conservarían juntos, en capsas. Los vemos representados en las antiguas imágenes de la musa Clío, musa de la historia, que se representaba con un rollo en la mano y a veces con la capsa al lado (los libros de historia debían de estar formados por varios rollos y, por lo tanto, se conservarían juntos en la capsa).
Amuleto copto cerrado
Amuleto copto abierto
- Amuletos: En el antiguo Egipto existieron pequeños rollos con conjuntos mágicos para espantar los malos espíritus, que se les ponían colgando a los niños. Estos amuletos, que se meten en un pequeño tubo, han seguido utilizándose en distintas culturas. Así, en las imágenes podemos observar un pequeño amuleto en rollo de origen copto (la comunidad cristiana en Egipto, que continuó durante muchos siglos perpetuando las antiguas costumbres).
Retrato de Paquio Próculo
Fresco en la Casa de Julia Félix
Existieron otros formatos que coexistieron con el rollo en la antigüedad. Las más conocidas fueron las tablillas de cera, sobre las que se escribía raspando. Las tablillas servían para escribir textos pequeños que necesitasen ser borrados y vueltos a reescribir. No era un formato para conservar el texto, como el rollo, por eso convivieron sin problemas (más bien se complementaron). Así, por ejemplo, en el Retrato de Paquio Próculo (Museo Nacional de Arqueología de Nápoles), el hombre sujeta un rollo mientras que la mujer tiene unas tablillas entre sus manos. Esta misma convivencia la vemos reflejada en otro mural, en la Casa de Julia Félix (Museo Nacional de Arqueología de Nápoles) donde, sobre una repisa, se encuentra un tintero con pluma (a la izquierda), un rollo con su título, unas tablillas de cera abiertas y cerradas.
Cristo con Capsa a los pies
Rollo en mano de Cristo
En este camino desde el rollo hasta el códice, dentro de la cultura mediterránea, existieron unos cuantos siglos de convivencia. No sé sabe hasta qué punto, la intervención católica, con una preferencia por el códex, tuvo algo que ver en la asimilación casi total de este último formato.
Es complicado basarse en los originales, ya que los rollos greco-latinos antiguos que se fabricaron en papiro, se destruyeron casi por completo en lugares húmedos como Europa, así que, muchas veces, tenemos que fijarnos en las imágenes donde aparecen.
En este caso, son pocas las imágenes que se conservan con Dios o Cristo sujetando un rollo, mientras que es muy común ver a Cristo con el libro de la vida, profusamente decorado, en formato códex en su mano izquierda. Los rollos quedan relegados a los apóstoles y, en un último momento, a san Juan Bautista. Quizás, esta falta de imágenes de rollos tiene que ver con la desaparición de las imágenes cristianas de estos primeros
San Mateo
San Lucas
siglos a causa de la invasión turca de bizancio en los siglos VII y VIII y la destrucción de las imágenes religiosas por parte de los invasores. Sin embargo, nos podemos fijar en lo poco que queda. Por ejemplo, en la iglesia de San Vital de Rávena, se conserva un interior decorado a mediados del siglo VI, donde podemos ver un Cristo Pantocrátor que sujeta un rollo cerrado con varias tiras negras. En esta misma iglesia de San Vital, vemos cómo un ángel interrumpe a un personaje, en lo que parece una representación de San Mateo escribiendo su Evangelio en un códice con una capsa a los pies. Queda claro que son los evangelistas en otra imagen, donde se ve a San Lucas (con el toro encima), que muestra su Evangelio terminado en un códice, de nuevo con la Capsa a los´pies. Quizá podrían estar mostrándonos en la Capsa los viejos testamentos de la Biblia escritos en el antiguo formato, y el Nuevo Testamento (representado por los Evangelios de los evangelistas) en el nuevo formato. Es sólo una propuesta, y afecta solamente a Bizancio en el s. VI, pero me parece bastante plausible.
Basílica de Santa Inés
Catacumba de San Marcelino
Cristo Pantocrátor sujetando un rollo empieza a desaparecer hacia el siglo VI, y deja de existir en el siglo VIII, cuando ya se ha generalizado el códex. Lo podemos observar en la iglesia de Santa Prudenciana, en Roma (ss. IV-V); en el Cristo de la Catacumba de San Marcelino (s. IV); o en la basílica de Santa Inés de Extramuros (s. VII).En Santa Prudenciana, el rollo es más bien un pergamino extendido y escrito, al igual que si fuera un libro abierto, así que puede tratarse de un libro de tapa blanda y no un rollo; y en la basílica de Santa Inés no se trata de un Pantocrátor.

Reyes en el Códex albedense, s. IX

En España es aún más complejo hacer esta investigación (sobre el paso del rollo al códice) por las pocas imágenes que podemos encontrar antes del s. X, y porque el estudio de la historia de la encuadernación española aún está por hacer, así que caminamos casi a ciegas. Si nos fijamos en algunos de los beatos y crónicas ilustrados de los siglos IX o X que se conservan, encontramos casos tanto de conviviencia del pergamino con el códice, como un uso exclusivo del códice. En el Códex albedense (s. IX) podemos ver representaciones de antiguos reyes con rollos o con códices, mientras que en el Beato de Girona (s. X) todos los apóstoles sujetan códices en sus manos. Como, además, el rollo se siguió usando en algunas circunstancias (como en los documentos legales), puede que se esté representando a los reyes desde una característica religiosa o legislativa, y no señalando la antigüedad de cada uno de ellos, aún no hay demasiados datos para asegurar nada. Como ya digo, es un estudio que aún está por empezar.
Beato de Gerona, s. X, con todos sujetando códices
 A todo esto, también hay que tener en cuenta que los rollos occidentales (de Egipto, Grecia o Roma) no son los únicos que existieron en el mundo antiguo. También existió una cultura del rollo en Oriente. Éstos son algunos de los principales estilos:
Dragon sale binding
Mi versión de rollo con bambú
- Rollo chino: De formato horizontal. Se podían realizar con seda, papel o bambú. Sobre rollos formados sobre tablillas de bambú, véase lo que he escrito en otra entrada de este blog.
-Dragon scale binding: Una mezcla entre el rollo y el libro con hojas por separado ya que, en estos libros, las hojas sueltas se enrollaban juntas sobre un "ombligo" común que quedaba en la zona superior. Trato sobre ellos en la misma entrada donde hablo de los rollos de tiras de bambú.
- Hanging scroll:  Un rollo de apertura en vertical, que se usa en China, tanto para la pintura como para la caligrafía, que se muestran con el rollo abierto, colgando de la pared. Es más ancho que el rollo que se abre en horizontal sobre una mesa, y que tiene otra funcionalidad. Este tipo de rollos se exhiben durante cortos periodos de tiempo y luego se conservan, muy bien enrollados. Los maestros en enrollar este tipo de estructuras son grandes especialistas y su conocimiento se están aprovechando hoy en día, sobre todo en el área de la restauración y de la conservación de materiales (ver más en la wikipedia).
 - Handscroll: Un rollo de apertura horizontal, que se usa en China, Japón o Corea, para la muestra de pintura o caligrafía. Es un rollo para abrir sobre una mesa y contemplarlo de esta manera. Es más estrecho que el "hanging scroll" (ver más en la wikipedia).
Rollo Selden
Códice Dresde
De igual forma, se conservan manuscritos enrollados, procedentes de América, ya sea en formato de rollo, tira, biombo, hoja o lienzo. La tira se almacena formando una especie de rollo que, si tiene un formato vertical se convierten en una "banda", y si tiene un formato horizontal se denominan "tira". Se podían leer desenrollando de un lado a otro o viceversa, o de arriba a abajo o viceversa (véase Pardo, "Los códices mesoamericanos prehispánicos"). Son pocos (se catalogan unos 20), pero muy significativos (ya que demuestran una preferencia por las estructuras no cosidas, como puede ser el rollo o el plegado en acordeón). También tenemos el "rollo"propiamente dicho, que se escribían para ser leídos verticalmente. Algunos de ellos son:

- El códice Dresde: uno de los pocos que pertenecen a la época "prehispánica". Es un libro maya del siglo XI o XII. Posiblemente, no se enrollaría, sino que se doblaría en formato "acordeón". Es un ejemplo de la otra forma de guardar las grandes hojas escritas (diferente al rollo).
- El rollo de Huamelulpan: Rollo de piel pintado a mano, del siglo XVI, de formato vertical y lectura de abajo a arriba; es largo y estrecho. Es un manuscrito genealógico, donde se citan los gobernantes de Acatlán (al sur de Puebla).
- Rollo de Selden (o rollo del fuego nuevo): Papel pintado (siglo XVI). Es un libro religioso y genealógico, ya que trata del establecimiento de los reyes y la aparición del culto de Quetzalcóatl.
Por último, los lienzos de grandes dimensiones (que se usaban para mapas y cuestiones relacionadas con lugares) también se enrollaban, tanto para conservarlos como para llevarlos de un lugar a otro. Así pues, los conocidos como "códices mesoamericanos" deberían más bien ponerse en contacto con el rollo, y no con el códice como estructura de pliegos cosidos entre sí.
Códice etíope
Pero los que, durante más tiempo conservaron el rollo como formato textual, a lo largo de los siglos, fueron los etíopes (de igual forma los coptos, aunque éstos se volcaron también con el códice). Son rollos de formato vertical muchas veces muy decorados, de temática religiosa. Estas reliquias, que se siguieron haciendo de la misma manera durante siglos, deberían ser más estudiados para comprender cómo pudieron ser los rollos occidentales.
Tras su caída en desgracia, arrollado (véase el juego de palabras) por el códice, el rollo, sin embargo, siguió su vida de una forma más minoritaria. Aquí relaciono alguna de las múltiples formas que fue adoptando con el tiempo:
Filacterias alrededor de los personajes
- Filactelia: Rollos abiertos que se muestran, en imágenes, abiertos y con pequeños textos en ellos. En ocasiones podían aparecer como saliendo de la boca de los personajes. Hoy en día podemos ver un paralelismo en los "bocadillos" de los cómics.
-Pregón Pascual en rollo (Exultet roll): El Pregón Pascual, también conocido como "Exultet" es uno de los antiguos himnos del cristianismo (al menos se conoce su existencia desde el siglo IV). El Pregón Pascual se escribía en un rollo que se abría en vertical, en pergamino, escrito por una cara (la que leía el diácono) y la otra con imágenes (para que lo vieran y entendieran los fieles). Además del pregón, la cara de la lectura podía tener anotaciones musicales (véase aquí un exultet digitalizado en la British Library. Los números que están encima de las sílabas son las notas musicales).
- Letanías, sermones, homilías:Dentro de la religión cristiana, se conservó durante un tiempo el rollo como formato para sus escritos; no obstante, pronto se pasaron al códice. Se conserva, por ejemplo, unos Sermones de San Agustín, del siglo VI (códice de París), las Homilías de San Avito (siglo VI), o De Trinitate, de San Hilario (del mismo siglo).
Facsímil del libro de Ester, 1746
Rollo de Esther, s. XIII
- El rollo de Esther: Así se conoce al texto religioso (con mezcla de histórico) del "Libro de Esther", que aparece en la religión cristiana y en la judía. En el nombre del libro, por tanto, se ha conservado el formato en el que se escribió (rollo), aunque hoy en día se imprima como libro encuadernado. Por su especial conservación del formato en rollo, se siguen editando facsímiles en rollo, como la edición de Hanover de 1746.
Torah del s. XVIII
Torah de Safed, s. XIV
- La Torah: La religión judía, desde la época medieval, escogió el rollo para conservar sus textos sagrados. La Torah, en países islámicos excepto Turquía, permanece guardada en una caja cilíndrica que se abre por la mitad ("nartik"  o "tik", quizás del griego "theke", caja, que, como ya he dicho, es parte de la "biblio-theke"), por lo que el rollo tiene grandes mangos por donde cogerlo (en un rollo que hubiera que transportar, esto sería incómodo). En las comunidades europeas la Torah ya no permanece dentro de la caja sino que se protege con una tela.
El formato de los textos religiosos judíos realiza el camino contrario del cristiano, ya que adopta el rollo cuando ya se trata de un formato totalmente obsoleto. Parece, por tanto, una elección consciente y tardía, no la continuación de una tradición. Volvería a ser el mismo pensamiento de que los textos antiguos se conservan en el formato antiguo, frente al nuevo (el Cristianismo y su Nuevo Testamento), que se escribiría sobre códices.
Tres sacerdotes en un manuscrito medieval
Angeles cantores
- Obras musicales: Tenemos un ejemplo de ello en los exultet que hemos visto (con una anotación numeral sobre las letras). Los rollos eran funcionales para las pequeñas partituras que sostenían los miembros de un coro, sobre todo cuando debían cantar en procesiones (donde no se podían usar los enormes cantorales). Pero, por las imágenes medievales que se conservan, también se compartían largas partituras en rollos verticales. Me llama especialmente la atención los tres sacerdotes cantando, que leen el largo rollo sobre un atril, por lo que parece que este mueble, dedicado para leer un códice, también podía ser utilizado con rollos.

Rollo procesal 1454, AHPCC
- Rollos en la administración (formato "rolde"): Durante la Edad Media, la administración siguió usando los rollos (la ciudad de Brujas apuntó sus ingresos y gastos en rollos hasta finales del siglo XIII). En España tenemos, por ejemplo, el "rollo de Ballabriga" (que pertenecía al siglo XI, y que se cree perdido) o el "rollo de Benasque", formado por varias hojas de pergamino cosidas y enrolladas. Podemos distinguir entre anotaciones contables o cuestiones judiciales ("rollos procesales o penales").
- Rollo penal o procesal: Como ya he dicho, se trata de un tipo de rollo administrativo, que se circunscribe a los procesos judiciales. Era toda la documentación complementaria y en la que se basaba la disposición judicial. Aunque hoy en día esta documentación se conserva de otra forma, aún sigue conservando su antigua denominación (Véase, por ejemplo, a Arribas, "Rollos procesales de papel"). 
-
Armburgh Roll
Documentos varios:
Los rollos procesales servían justamente para conservar juntos documentos de procedencia diversa, que hacían referencia a un proceso en concreto. No obstante, los procesos judiciales no eran los únicos que utilizaban el rollo para guardar documentos unidos. Así, por ejemplo, en el conocido como Armburgh Roll, donde se conservan, cosidos y enrollados, más de 100 documentos de una familia.


Diploma del rey Silo
Premios Príncipe de Asturias
- Diploma: Procedente de los rollos administrativos, llega hasta hoy el "diploma", que se sigue entregando de forma enrollada. Es común ver este documento entregado sujeto por una cinta atada. Si era un documento importante, se cerraba con un sello de lacre, que servía como cierre de seguridad para saber que el diploma no se había abierto durante su trayecto entre el que lo expedía y el que lo recibía (a los sellos de cera se los denominaba "flaones", y a los metálicos "bulas"). En España, el documento más antiguo conservado es el "diploma del rey Silo".
Bula papal en pergamino
- Bula: Los documentos sellados con metal se denominaban "bulas" (como el sello que llevaban adjunto), siendo las más conocidas las "bulas papales" (aunque también las usaban los reyes). En estos casos, el sello no cerraba la bula. Las bulas papales intentaban rememorar tanto a los antiguos rollos, que durante muchos siglos se siguieron haciendo con papiro (por lo que casi no se han conservado; diez de las 25 que se conservan se encuentran en Cataluña y Aragón. En la imagen, la del Archivo Capitular de la Seu d'Urgell, del año 1001). Posteriormente pasaron a hacerse en pergamino y luego en papel, y se plegaron en vez de enrollar.
Rollo de los muertos de saint benigne de Dijon

Rollo mortuorio de bienheureux Vital, obispo de Savigny
- Rollos mortuorios o rollo de los muertos (mortuary scrolls; Rouleau des morts, Rouleau de condoléances; rotulae mortuorum. rotuli mortuorum): Los rollos mortuorios se usaron desde antiguo, y servían para conmemorar la muerte de un personaje importante, como un religioso. El rollo se iba pasando de monasterio en monasterio, y en cada uno de ellos los componentes de la comunidad alaban las maravillas del muerto y daban sus condolencias (véase la wikipedia, en francés). En España, hay constancia de rollos mortuorios en Cataluña en el siglo XI (véase Dufour, "Les rouleaux et encycliques mortuaires de Catalogne (1008-1102)"). Este tipo de "rollos viajeros" nos sirven para investigar las relaciones entre los distintos monasterios de una orden, y cómo las noticias circulaban entre ellos en la Edad Media. Por contra, en el antiguo Egipto, el rollo mortuorio se enterraba junto al muerto y no tenía este viaje, sino que acompañaba al muerto hasta el más alla (el conocido como "libro de los muertos").
Figura de rey en el rollo de Poblet
Canterbury roll
- Rollos genealógicos (genealogical rolls): Podemos encontrarlos de varios tipos. Por ejemplo, podemos encontrarnos con un árbol genealógico que se extiende a lo largo de la hoja (como el conocido como "Canterbury roll") y que se basan en la ilustración de las líneas del árbol genealógico, con los nombres de las personas que lo forman. Si se trata de genealogías reales se conocen como "roll chronicles", y si se trata de la de Cristo lo podemos encontrar denominado como "Peter of Poitiers roll", por ser el autor de una de estas genealogías ("The compendium of History through the genealogy of Christ". Véase el largo rollo de esta genealogía pinchando aquí). Para saber más sobre los rollos genealógicos en España y su importancia como reivindicación pictórica de un pasado, véase el artículo de Serra ("La historia de la dinastía en imágenes: Martín el Humano y el rollo genealógico de la Corona de Aragón"). En el rollo de Martín el Humano o rollo de Poblet, la genealogía se basa en un intento de reconstrucción pictórica de los miembros reales que antecedieron a Martín el Humano.
Dering roll
Rollos armoriados (rolls of arms, rôles d'armes): Rollos medievales, en pergamino, donde se reunen y se describen a personajes y sus escudos heráldicos. Son un tipo de "armorial", que también podía existir con forma de códice. Es, básicamente, un manuscrito profusamente decorado con una larga lista de escudos.
Roll Chronicle, s. XV, Boston College
- Dering roll: un tipo de rollo armoniado que se realizó durante la Edad Media (entre 1270 y 1280) en Inglaterra, y se centraba en los reyes. Se conserva una copia del "Glover's Roll", de 1586, que trata del rey Enrique III (1216-1272).
- Crónica (Roll Chornicle):  Este género literario, en escasas ocasiones, aparece en la Edad Media en formato rollo. Algunos ejemplos conocidos son el Chronicon Novalicense (siglo XI) o el Rotulus historicus de Benedictbeuern (s. XI).
Bolígrafo con calendario dentro
- Almanaque: Es uno de esos casos en los que, el antiguo formato, ha llegado hasta nuestros día. Si nos fijamos, no será raro que nos vendan un calendario de colgar, en formato enrollado. No obstante, en este caso, el formato se usa solamente para su transporte o almacenaje. Para leerlo (verlo) el almanaque o calendario se cuelga. Luego, las hojas del almanaque pueden ocupar toda su superficie o estar solamente en su zona inferior (quedando una zona decorativa encima). Sería una versión moderna del "dragon scale binding" de la tradición china.  Un ejemplo muy original de almanaque enrollado es el que se encuentra enrollado dentro de bolígrafos. Esta técnica también se utiliza para introducir publicidad dentro de bolígrafos.

Cilindros antiguos para cartas
Carta comercial de Ampurias
- Cartas enrolladas: Antiguamente, las cartas se podían enviar enrolladas y lacadas, con un sello que las protegiera de ser abiertas y vistas por ojos inapropiados. También se podían guardar dentro de cilindros para protegerlas del viaje. Uno de los ejemplos más bellos que conozco de carta enrollada es la carta comercial de Emporión (s. V), una carta escrita sobre una lámina de plomo y que se encontró en 1985, enrollada, en una casa de Ampurias. El uso del plomo nos indica que los rollos también pudieron existir en otros materiales distintos al papel, papiro o pergamino.

Fotograma de La laguna negra (1952)
El Lazarillo y el ciego
- Romances de ciego (cartelón): Hasta el siglo XX rondó por nuestras tierras una forma antigua de comunicación, que eran los romances de ciego. En esta mezcla entre literatura oral (el ciego contaba la historia) y la visual (la historia se reproducía sobre un pergamino o un gran papel, que se desplegaba para que los asistentes siguieran mejor la historia), el rollo pervivíó como una forma útil de llevar las imágenes del romance de un lugar a otro, sin que se estropease. Por el momento, no hay un estudio sobre este soporte literario para saber cuáles existieron como rollo, cuáles como carteles plegados, o cuáles como hojas por separado. Por ejemplo, en la ilustración de El Lazarrillo y el ciego, que se reproduce en el libro de Caro Baroja (Ensayo sobre la literatura de cordel, pp.48-49) vemos al ciego llevando rollos en su zurrón, mientras el Lazarillo sujeta lo que parece un texto plegado.Por otra parte, en el fotograma de La laguna negra, filmada en los pueblos de Molinos de Duero y Vinuesa, el romance se ha desenrollado en un rollo de formato horizontal.
- Rollo-libro: Entre el rollo y el libro hubo hijos comunes, aunque la hoja enrollada no se lleva bien con la compresión de un libro cerrado. En el libro del ejemplo (del s. XIV), el rollo está pegado por uno de sus extremos al libro, y se enrolla hasta quedar resguardado sobre el corte delantero.
Libro panorámico, del siglo XIX
Libro del s. XIV, con rollo en el corte frontal
- Libro panorámico (panoramic book; scrolling panorama; moving diorama):  Hoy en día, se entiende por el libro, que suele tener un formato apaisado, donde una imagen ocupa las dos hojas. Sin embargo, antiguamente nombraba a un invento anterior al cine, donde una historia se contaba desenrollando un rollo con imágenes, de un núcleo donde está enrollado al otro. Estos "dioramas en movimiento", que parecen ser un invento del siglo XVIII, se usaron habitualmente para hacer los fondos de los dibujos animados clásicos, y en los comienzos del cine.
- El cine analógico: porque era una continuación de las imágenes que se guardaban en rollos. También el microfilm que, hasta hace una década, era la única forma de acercarse a los libros importantes sin tocarlos.
Tubo para planos
Planos modernos enrollados
- El plano en rollo: Los grandes planos se siguen conservando enrollados, excepto en bibliotecas o archivos, que tienen "planeros" (es decir, armarios para conservar los planos abiertos). Para llevar los planos de un lugar a otro existen los llamados "tubos para planos", que podríamos tomar por una moderna "capsa".
Tubos de cartón
- Tubos para envío de papeles: Al igual que el "tubo para planos" (que son de plástico) existe en paquetería una versión de tubo para transportar papeles, sólo que está hecho con cartón.  En ellos suelen llegar los papeles de gran formato (como un pliego o medio pliego), si no son demasiados. Es una muestra de que el formato-rollo sigue siendo una buena forma de transportar papeles de gran tamaño.
- La chuleta en rollo: Me imagino que, con la llegada del mundo digital, las "chuletas" escritas deben de estar casi desaparecidas. Este método de copiar en los exámenes consistía en escribir la chuleta en un rollo y sujetarla con una goma de tal forma que, si se acercaba el profesor, se soltaba el extremo de la chuleta y el papel, automáticamente, se enrollaba, escondiéndose dentro de la manga. Me acuerdo de habérsela visto a un compañero en el instituto y pensar que era un genio echado a perder. Por lo que encuentro en Internet, parece ser que aún hoy se utiliza.

Rollo de papel higiénico con novela impresa
- El rollo de wáter: porque, aunque no nos demos cuenta, hoy en día usamos esta antigua estructura, de hojas unidas unas a otras, para limpiarnos las zonas bajas. Esta conexión entre el rollo de wáter y el libro no es tan ilógica. Recuerdo que, en uno de mis primeros escritos dramáticos (con 12 años), donde ejercía de maestro de ceremonias, decía: "os voy a soltar el rollo", y desenroscaba un rollo de wáter sobre el público, un rollo lleno de chistes que no sé quién de mi familia había comprado en un ataque de originalidad. El libro en pliegos tampoco se libra de estos usos: otro de mis recuerdos de mi infancia son los pliegos de periódicos que tenía mi abuela en el baño (y no era para leerlos).
Pizarra atada
Pizarra extendida
- La pizarra en rollo:  Los más pequeños usan este curioso rollo que tiene pizarra en la que pueden pintar y escribir dentro. Viene protegido por una tela en el exterior y se mantiene enrollado gracias a una tira de tela. En este caso se abre en formato horizontal. Existe otra versión más grande, para adultos, ya con tela para bolígrafos de borrar, que se abre en formato vertical y sirve para presentaciones o comunicaciones en público.
Obertura, de José Emilio Antón
- El libro de artista:  Para hacer un libro de artista vale cualquier formato, pero  suelen"releer" a los clásicos, es decir, usan antiguas estructuras y les dan una nueva vida. Así, por ejemplo, la obra Obertura reutiliza antiguos rollos de gramola para unirlos, extenderlos e intervenir sobre ellos.
- El scroll: En el mundo digital, la forma de leer un rollo se ha conservado por medio del scroll, que no es otra cosa que ir "desenrollando" el texto frente a nuestros ojos, como si estuviésemos leyendo un rollo vertical, bajando la barra vertical o desplazando el texto hacia arriba con el puntero o el dedo. Por algo será que, en inglés, el rollo antiguo se llama igual que el moderno. Es más, sin darte cuenta, mientras que has estado leyendo este texto, pensando aprender algo sobre una forma antigua de conservar los textos, resulta que, en realidad, lo has estado usando, hasta llegar a estas líneas finales de este "rollo" virtual.
Por último, el formato se ha conservado en nuestra forma de expresarnos. Además de todas las palabras que hemos ido viendo que proceden del rollo, en castellano tenemos frases como "rollo macabeo", "rollo patatero", "tirarse el rollo" o el verbo "enrollarse" (insistir demasiado en un monólogo), "enrollar" (engañar, convencer a alguien) que vienen de esta reliquia. O "rollo", con el sentido de discurso pesado y largo, o mentira. O "ir a su rollo", en el sentido de "rol". Lo que ya desconozco es su relación con el "rollo" que tiene sentido de relación pasajera, o "enrollarse" (portarse bien con otros).
Y ya no me enrollo más. Os dejo, como punto final, un vídeo de cómo podéis hacer vuestro propio rollo:

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